Un nuevo Panamá sin corrupción, sin populismo, con libertad, educación y desarrollo sostenible

Un Panamá con Alzheimer

Hubo una época, donde Panamá se unió en contra de la tiranía, la corrupción y el abuso a sus ciudadanos, la época donde lo malo se decía en la cara, y a todo esto, sin redes sociales.

¿Donde quedó esa época dorada cuando la gente no se olvidaba de los problemas del país en unos cuantos días? Antes luchábamos por la verdad y la libertad, ahora, eso ya no sucede, pero ¿por qué?

Hoy en día son tiempos diferentes, no se recuerdan los números telefónicos de nuestra familia, ni siquiera nos acordamos de la fecha de cumpleaños de nuestros seres queridos.

Según estudios de diferentes universidades, el cerebro tiene una capacidad límite de información para guardar, como un disco duro o USB. Vivimos bajo un constante ataque de información, cada minuto recibimos cientos de chats, notificaciones, imágenes y mensajes de toda clase en nuestras redes sociales saturándonos el cerebro de información, haciendo que nos preocupemos más a lo que le llamo “problemas virtuales” o también “problemas remotos”.

Antes, podíamos disfrutar de un buen pan y café mientras veíamos a la gente pasar por alguna avenida, ahora no podemos estar en un café sin estar conectados a un celular, porque nos dan ataques de ansiedad el no estar conectados por mucho tiempo.

Ahora tenemos que velar por problemas superfluos como mantener el celular cargado, darle de comer a mi animal virtual (instalado en mi celular), responder el correo que el jefe envió a las 2 de la madrugada, entre muchos otros casos.

¿Se te ha olvidado que hablábamos sobre corrupción, lucha contra tiranías y el abuso de autoridad, verdad? Exacto, eso es lo que sucede hoy en día, estamos tan preocupados por tantas cosas superfluas, que se nos olvidan los problemas reales que mantienen a nuestra sociedad en un loop tercermundista.

¿Por qué no salimos a las calles cuando se revelan casos de corrupción? ¿Por qué seguimos votando por los mismos que nos han robado anteriormente? ¿Por qué el ciudadano panameño (independientemente si nació en Panamá o se nacionalizó) insiste en no luchar por la educación de sus hijos o por su propia salud, cuando obviamente todo está mal?

No es bueno generalizar, por eso debo empezar excluyendo a ese poco porcentaje que siempre lucha por la verdad, libertad y justicia, ese porcentaje que prioriza los problemas sociales como su foco principal.

Es el momento de sentarse a pensar con el celular apagado y la laptop cerrada cuales son nuestras prioridades y comenzar a aplicar los cambios necesarios para que nuestra vida sea mas real y menos virtual, es triste que pasen años y nos demos cuenta que nuestra vida puede eliminarse con un clic que dice “borrar”.

By |2018-05-29T14:09:35+00:00febrero 9th, 2018|Escritos, Politica|0 Comments

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